ENTREVISTA ✅ Albert Donaire

ROGER GUARCH

Albert Donaire en una entrevista concedida a KIT RADIO INTERNACIOINAL nos explica por primera vez, sin censura, todos los detalles sobre el enfermizo y obsesivo acoso de Inma Alcolea hacia él y su entorno.

Albert Donaire nos habla sin censura y con todos los detalles del enfermizo acoso al que llevan sometidos él y su entorno por parte de la cabo Inma Alcolea.  Un acoso que ha llegado al extremo de convertirse en un nido de corrupción dentro del cuerpo de Mossos d’Esquadra.


Albert primero de todo, gracias por aceptar la entrevista con Kit Radio Internacional. Y por otro lado felicidades por la candidatura dentro de Junts Per Catalunya.

Muchísimas gracias. Un placer. Respeto a la candidatura, siempre para mejorar las cosas. Tengo un objetivo muy claro: trabajar para tener un país libre, con una lengua y cultura que sean respetadas, y por ejemplo,  donde su policía sea un ejemplo, entre muchas otras cosas.

¿Cuándo empieza el acoso de Inma Alcolea contra ti y tu familia?

Todo empieza en 2017, cuando la señora Alcolea desde su cuenta particular de Facebook, se publicaron amenazas, insultos e injurias hacia el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Llegó a la prensa y me limité a compartir la noticia en la que se denunciaban estos hechos. Desde aquel momento, empezó una campaña de intoxicación i acoso que dura hasta el día de hoy, en la que la señora Alcolea ha incluido a mi familia, pareja, su familia, compañeros de trabajo.

¿En qué se basa este acoso de Inma hacia ti y tu familia? ¿Cuándo empiezas a denunciar a la cabo ante la DAI (División de Asuntos Internos) y ante la justicia?

El acoso de la señora Alcolea se basa en una difamación constante e insultos a través de las redes principalmente. A éste, también hay que añadir algunos episodios en los que la señora Alcolea ha llevado este acoso físicamente. Por ejemplo, he visto la señora Alcolea vigilándome con su vehículo particular por el barrio de Montjuïc de Girona mientras paseaba mi perra. A finales de diciembre, en un centro comercial de Salt, la señora Alcolea me empezó a insultar y difamar gritando delante de familias y niños. Posteriormente, cuando sacamos el teléfono para llamar al 112, la señora Alcolea junto a su pareja, sargento de los Mossos d’Esquadra, se fueron del lugar. Cabe destacar que en ningún momento su pareja hizo nada para parar la situación.
Después de eso, nos fuimos a comisaria a denunciar, y acudió allí mi familia, con la sorpresa que la señora Alcolea nos había seguido hasta dependencias policiales para según decía en sus redes sociales, presentar una denuncia por acoso. Fue curioso el hecho que fuese a denunciar precisamente a la comisaria de Mossos en la que nos encontrábamos, teniendo en cuenta que siempre critica y ataca los Mossos d’Esquadra y tiene la costumbre de presentar sus denuncias directamente a fiscalía o la Guardia Civil. Tenemos la percepción que nos siguió hasta comisaria. Una vez en comisaria, volvió a actuar como en el Caprabo, en ese caso hacia mi familia. Allí acuso a mi hermana de filtrar sus informes médicos, tal como ha hecho en reiteradas ocasiones en las redes, aunque un informe de trazabilidad niegue los hechos. Del mismo modo, se ha dedicado a difamar e insultar a mis padres, a mi pareja, a quien como manifiesta, ha acosado laboralmente intentando que le expulsen de su trabajo. Referente a los presuntos informes, ha acusado primero a mi hermana, después a Salut, y finalmente, a un abogado. Sin ninguna prueba, saca sus conclusiones y acusa a la primera persona que se le ocurre. Llevo denunciando esta situación desde 2017. Cabe destacar que la señora Alcolea en su momento recaudó más de 20000€ para interponer una querella que nunca llegó. ¿Qué pasó con este dinero?

Ha habido numerosas referencias a mi condición sexual, de las que ha hecho mofa y por las que me ha insultado. Pero curiosamente el fiscal de delitos de odio de Girona no ve ningún delito en llamar a una persona “virus pasivo” o “maricón de mierda”, entre muchas otras cosas. Twitter le ha cerrado ya seis cuentas por estos hechos. Pero la fiscalía especializada en esos delitos parece que lo ve todo normal. Me pregunto si tendrá alguna cosa que ver con sus visitas asiduas al palacio de justicia de Girona, donde se encuentra la fiscalía. Tengo testigos que han visto la señora Alcolea entrar en el edificio y salir al cabo de dos o tres horas No se tarda dos o tres horas en entrar por registro unas denuncias, si es lo que realmente ha ido a hacer. Hay detalles que no los hago públicos de estas visitas por testigos directos.

Destaco también que este acoso lo ha realizado a muchos otros agentes por razones ideológicas. Pero lo que parece que más la ha molestado, ha sido el hecho de no callar y plantarle cara. Estaba acostumbrada a amedrentar la gente sin que nadie le parase los pies.

Lo que me pregunto es como han podido pasar por alto su actitud mientras ha estado trabajando e incluso, llegase a ser cabo una persona que presume de menospreciar el català en ejercicio de sus funciones, entre tantas otras cosas. Si tiene una incapacidad total por problemas psicológicos como ella misma ha reconocido, ¿cómo puede ser que no se detectara nada de esto antes? ¿Cómo no se actuó con ella?

¿A día de hoy cuantas denuncias acumulas contra la cabo Inma Alcolea?

He perdido la cuenta. He presentado diferentes denuncias internas en Mossos y la DAI, hasta que la señora Alcolea fue declarada con una incapacitación total, por la que la División d’Afers Interns de los Mossos me respondía que no podía actuar con esta cabo por estos extremos.

Paralelamente, he abierto la vía judicial por distintos delitos, desde revelación de secretos a acoso, pasando por amenazas e injurias.

¿Por qué ni la DAI ni la justicia no hacen caso a tus denuncias?

La DAI no actúa porqué la susodicha ya no es Mosso d’Esquadra debido a su incapacitación total. Respecto la justicia, el camino es lento. De momento seguimos presentando denuncias a cada uno de sus presuntos delitos y estamos valorando la posibilidad de una demanda civil conjunta por atentar contra el derecho al honor de mi familia y mío. Ella ha afirmado en sus cuentas de Twitter suspendidas su buena sintonía con la fiscalía de Girona. De hecho, a todas las denuncias, presume de los escritos que mandan éstos a los juzgados referente a las denuncias que interponemos. De momento, se han recurrido todas las decisiones judiciales que afectan a las denuncias.

¿Cómo afecta a nivel psicológico éste acoso a ti y a ti y a tu entorno de la cabo Alcolea?

Pues a nivel de salud, afecta a mis padres, y a mi mismo, que después de haber pedido una visita a mi médico, me recomendó la baja por el acoso sufrido por esta señora. Incluso fuí requerido a ir a la Seguridad Social a una inspección por una denuncia por baja fraudulenta de la madre de la susodicha. Parece que es una costumbre utilizar su madre para acusarla de sus actos o presentar determinadas denuncias. Recuerdo incluso la reacción de la inspectora cuando le mostré todas las evidencias del acoso de la señora Alcolea a mi y a mi familia. Incluso me comentó que no entendía cómo había podido soportar toda esta presión hasta el momento.

Lo peor de todo es saber que tienes la verdad, que te defiendes con una persona que ha sido incapacitada debido a su estado emocional y psicológico tal como lo reconoce en sus intervenciones públicas y por las redes sociales, y que no se haga nada. Un día a lo mejor solo me sigue o te grita en un centro comercial. Pero, nos preguntamos si puede llegar a más. Ha publicado en redes que no tendré paz, que siempre va preparada consigo y que dispone de arma de fuego personal. Vivimos preocupados que esta señora vaya un día un paso más allá y no haya vuelta atrás, a pesar de todas las denuncias que ya hemos interpuesto sobre estos hechos.

Ha puesto motes a mi familia y ha llegado a afirmar que tanto mi madre como yo tenemos una “tara genética” o afirmando que mi madre y mis abuelos maltrataban a mi padre.

Ha mentido de forma continuada sobre mi formación académica o sobre mi experiencia laboral, así como en mi trabajo actual y la forma como lo llevo a cabo. Ha llegado incluso a abrir un perfil en la red Grindr para insultarme y controlarme dónde estoy. El acoso ha sido por Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn… ¿quién usa LinkedIn para acosar otra persona?

Has dicho mas de una vez que cambiarías dentro de Mossos cosas en referencia a la mala praxis dentro del cuerpo. ¿Por ejemplo qué?

Por ejemplo, el hecho de que una patrulla en el ejercicio de sus funciones, me paren en un control de paso e informen a la señora Alcolea de lo que estoy haciendo o donde estoy, vulnerando el secreto profesional y mi derecho a la intimidad. Esto ha sido denunciado internamente y seguiré adelante contra la mala praxis de estos agentes que informa de lo que hacen trabajando a una tercera persona ajena al cuerpo de Mossos.

Otra cosa que cabe denunciar es el hecho de que mi baja médica fue informada a la señora Alcolea, seis días después de estarlo. Curiosamente cuando llegó a la DAI. Me pregunto si en estas conversaciones de las que presume, tienen alguna cosa a ver. También referente a su pareja, el día después del incidente a la comisaria de Salt, fue al lugar pidiendo visionar el contenido de las cámaras, tal y como afirma la señora Alcolea en sus redes, que las visionaron y que un familiar mío se lo encontró en la comisaria la mañana siguiente.

¿Te planteas dejar Mossos d’Esquadra fruto del acoso de la cabo Alcolea?

Pues si. Es un extremo al que me planteo llegar, debido a la inacción por parte del cuerpo ante el acoso de esta señora y sus difamaciones. Cabe destacar que no solamente me ataca en mi vida privada, sino que también lo hace en mi vida laboral, mintiendo sobre mis rutinas, pero también facilitando a la gente mis horarios, cuando trabajo, cuando estoy de vacaciones y mi dirección postal, así como la de mis padres, mi hermana, mi pareja o los padres de mi pareja.

Ha filtrado diligencias internas de una denuncia del cuerpo, que hacen referencia a mi estado anímico y de salud.

Esto ha llevado a recibir amenazas a mi casa, curiosamente, un día después de trabajar y dos días después de afirmar en redes sociales que facilitaría mi dirección a quien se la pidiese por privado. Después, la hizo pública. Mi dirección nunca había sido hecha pública por mi mismo. Ella, en cambio, tiene publicada la dirección de sus domicilios a través de sus redes sociales o de páginas como Booking o AirBNB, donde alquila los domicilios para uso vacacional. Como todo, sus acusaciones sobre la filtración de datos siguen siendo falsas. Ella tiene acceso a medios de comunicación que difunden y extienden sus mentiras e invenciones.

Lo que esta claro es que el cuerpo de Mossos d’Esquadra y sus servicios jurídicos tendrían que defender la honorabilidad de los agentes, especialmente si se esta viendo en entredicho su profesionalidad o su imagen como miembro del cuerpo. Aún tiene que llegar el día que los servicios jurídicos del cuerpo tomen cartas en el acoso de la señora Alcolea a distintos miembros del cuerpo.

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